martes, noviembre 10, 2009

Lo Que Ha De Suceder, Sucede... [y no queda mas remedio que aceptar lo inevitable] - 3ª Parte.

A pesar de todos nuestros esfuerzos, parecía que la tierra se había tragado a Chris, no había manera de encontrarla, habíamos preguntado en casi todas las universidades de Londres, solo nos quedaban algunas de las afueras y las que se habían negado a facilitarnos la información, porque decían que era confidencial.

Faltaban dos días para mi cumpleaños, casi sin darme cuenta ya había pasado otra semana mas, no le dije nada a Sara, quería que la primera en felicitarme fuera Chris, y aun tenía Fe en que la encontraríamos muy pronto...

La tarde de mi cumpleaños me quedé sola en casa de Sara, me dijo que le tocaba cierre, así que, cogí un pack de 6 botellines de Coronita (mi cerveza favorita), un par de paquetes de papas y una caja de cleenex y me dispuse a ver Boys Don’t Cry, una de mis pelis favoritas y con la que mas he llorado en esta última década, acababa de salir en video, así que la pude alquilar en el videoclub de abajo, eso si, en inglés (como no… pero he de decir que para entonces, mi nivel de entendimiento había mejorado mucho, menos mal...). Le di al Play, cogí una botella y abrí uno de los paquetes...

Llevaba 40 minutos de película cuando... - ¡¡FELICIDADES!! - desde la entrada, antes incluso de abrir la puerta, se oyó un tremendo grito, media cerveza (ya iba por la tercera) se me derramó encima, del susto y un montón de papas aterrizaron sobre la moqueta, la puerta se abrió y tras de si, apareció Sara con una enorme tarta repleta de velitas. ¿Cómo era posible que supiera que era mi cumpleaños? Me quedé tan perpleja que no reaccioné hasta que aquella tarta estuvo delante de mi, miré a Sara con cara de asombro, boquiabierta, y como respuesta obtuve un inmenso abrazo, lo correspondí, la abracé muy fuerte, unas tímidas lagrimillas empezaron a resbalar por mis mejillas, no me importaba como se hubiera enterado, ni siquiera me molestó que no fuera Chris la primera en pronunciar esas palabras, y eso era raro... me extrañé un poco ante mis sentimientos, pero no les di importancia, pensé que serían por culpa del alcohol, el abrazo se prolongó largo rato, sentía una paz que no había sentido desde hacía mucho tiempo y me embriagaba una tremenda felicidad... – Pero... ¿Cómo? ¿Cómo lo has sabido? Que... que sorpresa... – enmudecí por un instante – ¡¡Gracias!! – Y sin pensarlo ni saber porqué, le planté un beso en los labios, ella se quedó tan sorprendida como yo, pasaron unos segundos que viví a cámara lenta hasta que Sara exclamó - ¡¡Si no soplas las velas se desharán encima del pastel!! – miré el pastel y me di cuenta de que era cierto... ya estaban empezando a derretirse, me disponía a soplar pero Sara me tapó la boca – Pero antes pide un deseo... – Dijo esto sonriendo, mirándome directamente a los ojos – yo también voy a pedir uno – finalizó, la miré extrañada, pero rápidamente pensé en mi deseo “que el amor verdadero me encuentre pronto” no se porqué no pedí directamente encontrar a Chris de una vez, sé que lo que pedí es la cursilada mas grande, pero... las palabras nacieron solas en mi mente – ¿Ya lo has pensado? – Dijo Sara, sacándome de mis cavilaciones, asentí con la cabeza – Yo también. Soplemos ya – Me miró, nuestros ojos se encontraron, sonreímos y acto seguido dimos un fuerte soplido al tiempo que estallábamos en una enorme carcajada, nos tumbamos hacia atrás en el sofá sin poder parar de reír, cuando recuperamos el aliento, le pregunté de nuevo como se había enterado, me dijo que hacía unos días vio mi DNI encima de la mesa y no pudo resistir la tentación de mirarlo, tras explicarse sonrió con cara de circunstancia – y... otra cosa... – Comencé a decir nuevamente – ¿Porqué has soplado tu también las velas? – Me miró divertida – Porque hoy también es mi cumpleaños – finalizó con expresión solemne – Anda ya... no me lo creo... – Dije yo, como toda respuesta me plantó su DNI delante de la cara, era cierto... 15 de Diciembre de 1976, habíamos nacido el mismo día, pero ella dos años atrás ¡que fuerte! Nunca había conocido a nadie que cumpliera años mi mismo día – ¡Vaya! Pues si que es verdad... que coincidencia – ella asintió con la cabeza sonriente - ¿a que si? Cuando vi la fecha en tu carnet no me lo podía creer, Jajaja... – acabamos la velada comiéndonos las papas a medias, viendo la peli, llorando y comiendo tarta, entre tragos de cerveza y lagrimas y risas espontaneas.

Me despertó a la madrugada el sonido de la tele, que emitía como única imagen una mezcla de puntitos grises, negros y blancos, enmarañados. Abrazada a Sara, que dormía plácidamente y lo único que hice fue apagar la tele y volver a dormirme, fue uno de los mejores cumpleaños de mi vida.

Buscando sin cesar sin resultados factibles, trabajando y, en resumidas cuentas, viviendo, iban pasando los días... Sara perdida en sus estudios, yo, sumergida en los libros, por las mañanas, Sara en la biblioteca, yo también allí, la mayoría del tiempo, entre teléfono e Internet, buscando; Y alguna vez, en la tienda, haciendo horas extra, por las tardes... sin apenas darnos cuenta pasaron dos meses y medio, esperando respuestas de universidades que decían que tenían que consultar los listados y que ya nos avisarían, pero que nunca llamaban, perdiendo la esperanza, casi sin darme cuenta. Ya no ponía tanto empeño, ni siquiera tenía tantas ganas de ver a Chris, y por otra parte, la vida con Sara era muy agradable, la verdad es que por primera vez me sentía feliz, desde hacía mucho tiempo. Desde el día de nuestro cumpleaños, no volvió a pasar nada parecido al abrazo, ni al beso, y ninguna de las dos volvió a nombrar el tema, era como si no hubiera pasado, pero, yo... a pesar de haberme estado convenciendo de que lo que pasó fue por la cerveza, cada vez tenía mas ganas de volver a tener un encuentro de ese tipo con ella, ¡Diox! ¿Que me estaba pasando? Mis sentimientos por Chris, estaban empezando a disminuir, ¿o era solo que la añoraba demasiado? Ya no sabía si quería saber la respuesta o no...

Andaba totalmente perdida en mis pensamientos, cuando Sara, que estaba tirada a mi lado en el sofá me dijo – Oye, ¿porqué no salimos por ahí? Podría enseñarte algunos locales de ambiente, no sé, para despejarnos y tal, últimamente te veo muy pensativa... – salí de mi empanada mental y la miré con cara de aprobación - ¡Ey! ¡Pues es buena idea! Me gustaría ver la marcha de Londres, llevo tres meses aquí y aun no la he visto, jeje... – ella bajó la mirada – si... eh... uh... no te dije nada antes, porque aun me daba miedo enfrentarme a mi Ex, ella y su novia, suelen salir mucho – dijo lo de “su novia” en tono despectivo – ¡¡Pero bueno!! La que debería tener miedo es ella, no te merecía, no merecía ni una sola de tus miradas... ¡tía! Vamos allá, si la vemos se enterará de lo que vale un peine – le guiñé un ojo al tiempo que la agarraba por el cuello y le di un pequeño abrazo – venga, vamos a vestirnos ¡¡esta noche vamos a romper!! – Dije esto mientras me levantaba de un bote y le tendí la mano a Sara, ella me miró con cara de pilla, me cogió la mano y – ¡Vamos allá! ¡Londres va a temblar! Jajaja... ¡¡Me pido ducharme primero!! – Dijo mientras salía disparada hacia el baño – ¡Eh! ¡Eso no vale! – Salí corriendo tras ella. Después de pelearnos un rato, acabó duchándose ella primero...

Un rato mas tarde, llegamos a la zona de ambiente de Londres, yo flipaba mas cuanto más nos acercábamos, que variedad de gente, que variedad de chicas, que variedad de estilos... Aparcamos el coche donde pudimos y Sara me guió a través de unas cuantas calles hasta que llegamos a un local cuya entrada estaba solo permitida a mujeres, vamos, el Pub lésbico por excelencia, y del cual nunca recuerdo el nombre... la entrada era carísima, pero estabamos allí y aun era muy pronto, además no me iba a quedar sin verlo, jejeje... Al fin, después de tragarnos 20 minutos de cola, logramos entrar. Aquello era como un paraíso lésbico, lleno de chicas, entrada restringida a los hombres, buen ambiente y buena música. Primero fuimos a la barra – ¿Qué quieres tomar? – Me preguntó Sara – Una cerveza... – Respondí medio atónita mirándolo todo como si fuera un niño en la feria, al poco rato Sara me dio la cerveza - ¿Qué te debo? – Le pregunté, me miró con cara de cachondeo – ¡¡Un beso!! Jajaja... – Respondió, dejándome totalmente rallada, reaccioné casi inmediatamente, ¿Con que tenía ganas de jugar, eh? Pues se iba a enterar... le pillé la cabeza cuando la vi despistada, la volteé hacia mi y le di un beso en todos los morros, como el día de nuestro cumpleaños... se quedó parada, me miró a los ojos sorprendida, no se esperaba mi reacción, jeje... – No creí que fueras capaz de hacerlo... – Dijo, mientras daba un trago a la cerveza (ella también se había pedido una) – Hago cualquier cosa, con tal de beber gratis – Dije con cara de chula, todavía no entiendo porque respondí eso, me moría de ganas de besarla, pero aun así, tuve que reaccionar de forma chula, haciéndome la dura... Sara sonrió... buff... las dudas aparecieron otra vez en mi cabeza, ¿qué siento por Sara? ¿Porqué Chris a pasado a un segundo plano? ¡Diox! Di un largo trago de cerveza y empecé a bailar... Sara me miraba divertida, y se animó a bailar conmigo, empezamos a movernos como locas y acabamos en medio de la pista, partiéndonos de risa...

Llevábamos como una hora allí, cuando de repente, a lo lejos, me pareció ver a Chris, mi primera reacción fue una negación hacia mi misma, era imposible, era una chica que se le parecía y ya está... seguí bailando, bromeando con Sara, bebiendo cerveza... hasta que se nos acabó - ¿Qué te apetece? Voy yo – Le dije a Sara meneando el botellín vacío – ¡Otra birra! Gracias – Respondió, y siguió bailando. Me dirigí a la barra y de refilón, otra vez me pareció ver a Chris, ya me estaba empezando a mosquear, pero decidí ignorarla, seguro que no era ella, no le gustaba salir de fiesta, por lo menos por Valencia... 15 minutos mas tarde conseguí las cervezas, menuda cola para llegar a la barra... Le di la cerveza a Sara, brindamos, chocando los culos de las botellas y le dimos un largo trago, seguimos bailando, sumergiéndonos en la música. De repente, me pareció ver a Chris, otra vez, ahora había pasado mucho mas cerca, y estaba casi segura de que era ella, le dije a Sara que iba al baño, y comencé a seguir a aquella chica, de espaldas era igual, alta, con rastas, siempre enganchadas en una coleta, con los hombros anchos, camiseta de tirantes (sus favoritas) pantalones anchos... ¡Diox! Tenía que verle la cara... de momento la chica pareció llegar a su destino, un grupo de 5 chicas, y directamente se fue hasta una de ellas y empezaron a enrollarse, lo vi normal... hasta que se dieron la vuelta y pude verle la cara... no... no podía creerlo... era... ¡era Chris! Un escalofrío me recorrió entera, noté como se me hinchaban las venas de la frente y sin poderlo remediar rompí a llorar allí en medio, ella no podía verme, estaba a suficiente distancia, no podía creerlo... por mi mente empezaron a pasar, como si de flash-backs se trataran imágenes de nosotras juntas, la carta, sus palabras... me sentí herida en lo mas hondo del corazón, vale que últimamente dudaba de mis sentimientos, pero aun así la quería... me había traicionado sin ningún tipo de compasión, en ese momento me dieron ganas de ir y partirle la cara allí mismo, echarle la carta a la cara, no se... Me sentía impotente... Respiré hondo y logré serenarme... volví con Sara, no quería decírselo, pero no pude evitarlo, era demasiado grande todo aquello para estar dentro de mi mente nada mas, cuando llegué Sara me miró a los ojos – Luna ¿Estas llorando? ¿Qué te pasa? – Me agarró la barbilla y me miró fijamente esperando una respuesta, quise contestar, pero las palabras no salían de mi boca, lo único que hice, fue abrazarme a ella desesperadamente, y romper a llorar otra vez...

Todo lo que acababa de ver, me venía demasiado grande, me dolía el corazón, como jamás lo había hecho. Cuando me serené, me separé un poco de Sara, y conseguí decir – Chris... – Tragué saliva – Acabo de ver a Chris... – En ese instante su cara fue entre decepción y alegría forzada - ¿a si? Que bien, entonces, llorabas de emoción ¿no? – la miré a los ojos, ella me esquivó la mirada – He visto a Chris... Liándose con una tía... - Una lagrima se me escurrió hasta la barbilla, el labio me temblaba - ¡¿QUE?! – La cara de Sara cambió por completo, entre asombro y sorpresa – Que... acabo de ver a Chris liándose con una tía... allí mismo... – Tras decir esto y señalar en la dirección en la que estaba, rompí a llorar otra vez, y me abalancé de nuevo sobre Sara, ella me abrazó, me abrazó muy fuerte, como si tratara de defenderme de todo ese daño del que nadie podía protegerme, y me susurró – Tranquila, Estoy contigo, no estás sola... – se quedó mirando hacia el lugar que yo había señalado – ¿Es una tía de rastas con una camiseta de tirantes? – Asentí con la cabeza – ¡Joder! Si se está liando, si... uis, lo siento... – Dijo cuando se dio cuenta de que su expresión de asombro acentuó mis sollozos, me mantenía entre sus brazos, mientras me acariciaba la cabeza, tratando de calmarme... Me serené, cogí aire, miré a Chris, que desde donde estabamos, ahora podíamos verla y aparté la mirada al comprobar que seguía pegada a esa otra chica – ¡Diox! Me siento impotente... – Dije apretando los puños – No se que hacer, si ir y partirle la boca, si pasar del tema, si acercarme y saludarla como si nada pasara o si montarle el pollo de su vida delante de todas... – Sara miró hacia donde estaba Chris, sonrió con cara de malicia y dijo – Espera un momento... ahora vuelvo... – y se fue directa hacia allí – ¿Qué vas a hacer Sara? Espera... – La seguí, llegó hasta donde estaban Chris y aquella chica, y sin ningún miramiento, las separó de un empujón, Chris reaccionó bruscamente (no esperaba menos, cuando quería era mas bruta que nadie y si se enfadaba, mas...) – Ey ¡¿What's your fucking problem?! – Dijo Chris al tiempo que agarraba a Sara de la camiseta y levantaba la mano para atizarle un puñetazo, antes de que esto ocurriera me acerqué y le sujeté el brazo – ¡No lo hagas! Ella solo ha hecho lo que tenía ganas de hacer yo... – Dije mirando los oscuros y brillantes ojos de Chris, la expresión de su cara dio un cambio tan brusco que no sabría describirlo, se quedó mirándome fijamente, como si no se creyera que era yo.

Soltó a Sara, yo le solté el brazo - ¿Qué... que estás haciendo aquí? – La miré con ira – Llevo tres meses buscándote por Londres, tres meses partiéndome la crisma por encontrarte, pensando que estarías sufriendo, que tendrías tantas ganas de verme como yo a ti... Llevo tres meses guardando la Carta que me escribiste, releyéndola cada día, dándome ánimos a mi misma para no abandonar y buscarte hasta en el último rincón de Londres, y ahora, cuando por fin te encuentro, resulta que te pasas la carta por el culo, tus palabras no valen una mierda... –

Sin poderlo remediar empecé a llorar otra vez, se mezclaron, la decepción, el abandono, la ira, la rabia y todo junto hizo Boom en mi cabeza – Me engañaste como a una tonta, escribiste esa carta para limpiar tu alma, para no sentirte culpable, nada de lo que leí es verdad, querías que pensara que me amabas y mantenerme así para cuando volvieras, jamás creíste que llegaría hasta aquí, ¿verdad? - el aire se me acababa, las palabras se agolpaban en mi boca y querían salir todas a la vez – Pues te equivocaste, está claro lo que significo para ti, soy otra zorrilla mas, como ésta, que ha caído en tus ojos, como caí yo la primera vez que los vi... – Tanto Chris como Sara me miraron asombradas, ni que decir tiene todas las demás, todo el mundo de nuestro alrededor estaba mirando con los ojos como platos, le clavé la mirada a Chris, una mirada, ahora cruel, incluso sádica - ¿Sabes? Me alegro de haberte pillado aquí y no haber malgastado ni un segundo mas de mi tiempo buscándote... pasamos un tiempo juntas, en el que yo creía que me querías, luego perdí la esperanza, cuando te fuiste, pero... tuviste que escribir la carta y así alimentar mi ilusión, ¿Para qué? Para luego joderme mas aun... Pero no todo lo que has hecho es malo... – Chris me miró con una expresión algo mas animada, yo miré a Sara y la cogí de la mano – Gracias a ti, he descubierto lo que es verdaderamente la amistad, gracias a ti pude conocer a Sara, eso te lo agradeceré siempre... – Chris me miró, luego miró a Sara con una expresión entre asombrada y furiosa – ¡¡No me has dado la oportunidad de explicarme!! – Dijo finalmente – Luna, yo... te quiero muchisimo, pienso en ti todos los días, de verdad, lo único que pensaba era en volver a Valencia, por ti... yo... – La miré con expresión irónica – no hace falta que me des explicaciones, no tienes ninguna excusa posible, Chris... Olvídame, para siempre – Tras decir esto, di media vuelta y eché a andar en dirección a la salida, Sara me soltó la mano antes de seguir – Espera un segundo... – se acercó a Chris, la miró fijamente a los ojos y le dijo – No sabes lo que acabas de perder... no mereces ni una de sus lágrimas... – Se giró, pero antes de empezar a andar – Oye, Chris ¿no? Dime una cosa ¿donde has estado metida todo este tiempo? ¿En que universidad admiten a la escoria como tu? Porque nosotras buscamos en todas las de Londres – Chris puso cara de póker, no se esperaba la pregunta, ni yo tampoco, pero tenía curiosidad, realmente – En... bueno, yo no estoy realmente en Londres, estoy en una ciudad cercana... en la universidad de Chichester – Por eso no dábamos con ella, por mucho que buscábamos – Ahora lo entiendo todo... me alegro de que no lográramos encontrarte y que así Luna haya descubierto como eres realmente... ¡Ah! Y esto es por hacernos perder tanto tiempo... – Sus últimas palabras fueron acompañadas de un puñetazo en la boca, Chris se quedó tan sorprendida que no tuvo tiempo a reaccionar, se llevó las manos a la boca y soltó un grito... Sara también se quejó, tras agarrarse el puño con la otra mano en señal de dolor, yo me quedé helada, no me esperaba nada de lo que acababa de pasar, reaccioné rápido y acudí en ayuda de Sara, todas las amigas de Chris la socorrieron a ella, así que, como ya no teníamos nada mas que decirnos, cogí a Sara del brazo y nos fuimos de allí, no sin antes pedir un poco de hielo en la barra, para su mano.

CONTINUARÁ...



Y aquí tenemos la 3ª entrega... jeje... solo keda una mas y la historia habrá llegado a su fin... espero ke tengais ganas de leerla y haber despertado en vosotr@s la curiosidad de saber ke pasará en la vida de Luna y Sara ahora ke han encontrado a Chris... pero todo eso lo sabreis... en la proxima entrada!! ^^ paciencia.. jejejeje... (seguramente la mas imaciente sea yo y acabaré colgando el desenlace antes de ke os pike el gusanillo XDD) pero weno.. jejeje...

un Cat-saludo para tod@s!!!

2 Comments:

At 12/11/09 13:18, Blogger Alya Black said...

Si te digo la verdad, tuve un momento completamente WTF cuando lei tu comentario... sí, hace bastante tiempo, pero enseguida me pude ubicar ;D
Y que decir, me gusta esta historia, por muchos fallos que le saques (que no son ni la mitad de los que enumeras en tus comentarios, pero como gustes). Espero continuación.
Un saludo, y trataré de seguirte (:

 
At 12/11/09 20:11, Blogger Dora said...

Definitivamente eres una gatita muy, pero muy mala. Mira que tenerme aquí sufriendo por saber el
descenlace de tu historia, aunque te diré que al parecer voy bien encaminada hacia mi suposición, en lo que debería de suceder en tu relato. En todo caso, yo me quedo a ojos cerrados con Sara. Y no lo digo por la descepción que se llevó con Chris. En el mundo existen muchas Chris, pero como Sara hay pocas, quién aceptaría en su hogar a una completa extraña, nadie.
No me hagas sufrir tanto y publica pronto el final, no seaaas malita, ya.
A cada palabra que leo, de tu relato, mi curiosidad me mata. LA CURIOSIDAD ESTA MATANDO A DORA.jajaja.

Hasta la próxima, gatita.
Un abrazo.
Llunere y Dora.

 

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